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Tercera
Región de Atacama Capital
Copiapo | La
Tercera Región de Atacama marca la diferencia en el paisaje nortino de
Chile. Sus terrenos pierden la aridez que caracteriza a la Primera y Segunda regiones
y aparece una zona de fértiles valles transversales. |
 | Su
capital es la ciudad de Copiapó, uno de los pocos grandes centros urbanos
en el interior de la zona norte de Chile. La integran las provincias de Chañaral,
Copiapó y Huasco. Frente a la III Región
se ubican diversas islas, las que sin embargo dependen administrativamente de
la V Región de Valparaíso. Entre ellas están la Isla de Pascua,
la Isla Félix y la Isla de San Ambrosio, entre otras. Su
clima es similar al de las demás regiones del norte del país. Las
lluvias son escasas, pero ciertas áreas tienen un microclima privilegiado
que permite el cultivo de frutas y verduras. Los ríos Huasco y Copiapó
se utilizan para el riego de los suelos. Entre
las especies vegetales más representativas están los cactus y otras
plantas de estepa. La fauna la integran principalmente guanacos y chinchillas.
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Las bellezas más significativas de la región
se concentran en la zona costera, en la que se ubican balnearios como Bahía
Inglesa, que se caracteriza por la claridad de sus aguas. Después
del invierno, entre septiembre y octubre, se produce un fenómeno que se
conoce como el Desierto Florido. Un espectáculo maravilloso que llena de
pequeñas y coloridas flores los áridos territorios de la región.
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Otros
sitios de interés son los salares y el moderno Observatorio Astronómico
de La Campana. En la Cordillera de los Andes se ubica el volcán más
alto del país, el Ojos del Salado cuya cumbre se ubica a los 6.893 metros
de altura. En esta región se encuentra
el Parque Nacional Pan de Azúcar y la Reserva Nacional Nevado Tres Cruces.
Pueblos nómadas como los changos, diaguitas,
collas y molles, entre otros, se asentaron en la zona entre los años 7000
y 1000 antes de Cristo. De ellos hay importantes huellas arqueológicas.
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Cuando los españoles llegaron, en el siglo XVI,
la cultura diaguita se encontraba en pleno desarrollo, el que se detuvo con la
toma de Copiapó por parte de los descubridores. Fueron
los españoles los que comenzaron la explotación de minerales de
plata y oro que descubrieron en la región, actividad económica que
sigue siendo hoy trascendente. Fue la minería la que propició el
desarrollo cultural y tecnológico de la zona, en la que se instaló
el primer ferrocarril a vapor de Sudamérica en 1850.
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Ciudades
principales
Copiapó:
Copiapo:
Su
clima cálido es la principal característica de esta
ciudad ubicada en el valle del río del mismo nombre, donde
se forma un oasis. Ubicada a 807 kilómetros de Santiago,
Copiapó tiene una población
cercana a los 150 mil habitantes y su principal actividad es la
explotación minera.
Fue fundada en 1744, aunque su origen es anterior a la llegada
de los españoles.
Para visitar, el Museo Mineralógico que se ubica en la
intersección de las calles Colipi y Manuel Rodríguez.
En su especialidad, es el museo más completo del país
y uno de los mejores del mundo. En él se presenta una de
las colecciones sudamericanas más completas, con 14 mil
muestras. Las piezas se acompañan de una explicación
basada en el origen, la función y la utilidad de los minerales
que se exhiben. Una de las piezas más valiosas es la piedra
rosicler de Plata, extraída del mineral de Chañarcillo
y cuya procedencia es el espacio exterior. Existe también
un trozo de material extraterrestre, de 79 kilos, que fue encontrado
en el Desierto de Atacama.
La Universidad de Atacama funciona en un antiguo edificio en el
que también se encuentra la locomotora de Copiapó,
que constituye monumento nacional ya que pertenece al primer ferrocarril
que circuló en Chile el 25 de diciembre de 1851. Su trayecto
era de 81 kilómetros, entre Caldera y Copiapó,
tramo en el que demoraba cuatro horas.
La Estación del Ferrocarril funciona hoy como museo. El
edificio y su andén fueron construidos en 1851 y a ellos
arribó la primera locomotora a vapor que circuló
por Sudamérica.
El Museo Regional de Atacama, que antaño fue la casa de
la familia Matta Goyenechea, se construyó en 1830, en estilo
neoclásico. Aquí se exhiben recuerdos históricos
de la zona así como muestras de las culturas precolombinas
y de la flora y fauna regional.
La Iglesia de Belén, construida por la familia Fraga en
1856 como un oratorio privado, se restauró y hoy está
destinada al culto de Santa Teresa de los Andes.
La Iglesia de San Francisco es el templo más antiguo de
la ciudad. Su construcción se debe a la Orden Franciscana
del padre Leonard de Gregorio, quien luego de morir fue sepultado
junto al altar mayor.
En la Plaza de Armas está la Iglesia Catedral Nuestra Señora
del Rosario, monumento nacional desde 1981. Se levantó
a mediados del siglo XIX en madera y tabiquería, a cargo
del inglés William Rogers.
El Palacete de la Viña de Cristo es una casona que perteneció
al dueño de la mina de plata de Tres Puntas, Apolinario
Soto. La construcción se levantó en 1860, con materiales
exclusivos traídos desde Europa. Es monumento nacional
y está a cargo de la Universidad de Atacama.
Tres kilómetros al este de la ciudad se encuentra la Capilla
Candelaria, en un lugar que fue conocido como el pueblo de San
Fernando y que hoy se denomina Villa de Manuel Antonio Matta.
La torre Santuario, ubicada a un costado, es original y data de
1800.
Para llegar a Copiapó
puede hacerlo en avión en un trayecto de una hora desde
Santiago. Hay conexiones desde Iquique, Antofagasta y Calama.
En automóvil debe hacerlo por la Ruta 5 Norte. Desde Santiago
son 807 kilómetros y el viaje dura alrededor de 10 horas.
En bus, existen frecuencias desde Santiago y ciudades cercanas.
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Caldera:
Bahía
Inglesa
se ubica a 6 km. al sur de Caldera, y se compone de aproximadamente
12 km. de longitud.
Este es un balneario de gran importancia nacional, en el cual
encontrará servicios turísticos que atienden durante
todo el año.Debe su nombre a un corsario inglés
que recaló en sus costas en 1687, Edward Davis.
La bahía se caracteriza por poseer aguas tibias de color
turquesa y arena blanca. En el sector sur encontrará las
playas Las Machas, Rocas Negras y Las Algas; y de índole
natural otras como Chorrillos y Bahía Cisne.En el extremo
norte, destaca la playa Piscina que rodeada de rocas, deja espacio
en su interior para ensenadas aptas para el baño.
Podrá acceder a Bahía Inglesa
desde Santiago a Copiapó en avión, transporte público
o vehículo particular. Luego de 1 hora y 15 minutos desde
Santiago llegará a Copiapó desde donde se accede
a Caldera por un camino de 75 km.
Si viaja en automóvil desde Copiapó a Bahía
Inglesa por la Carretera Panamericana hacia el noroeste,
encontrará a los 66 km. aproximadamente el desvío
hacia este balneario distante a unos 6 km.En
Bahía Inglesa puede visitar
Playa La Piscina . Esta playa se encuentra a 6 km. al sur de Caldera
en Bahía Inglesa. Es
apta para el baño y la realización de deportes náuticos.
Playa Las Machas . Esta playa se encuentra a 7 km. al sur de Caldera
en la localidad de Bahía Inglesa.
Está habilitada para el baño, la realización
de deportes náuticos y la pesca.Playa Rocas Negras
Esta playa se encuentra a 4 km. al sur de Bahía Inglesa.
Está habilitada para el baño y la pesca.

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 No
hay que dejar de visitar la Iglesia de San Vicente, construida en 1862, ni la
Estación de Ferrocarriles, que data de 1850, y fue declarada monumento
nacional. |
Huasco,
tranquilo, con un gran puerto y extensas playas, la histórica
ciudad invita a descubrirla...
Las doradas
playas que se extienden desde el mismísimo pueblo de Huasco
esconden historias antiquísimas. Y cómo no, si los asentamientos
más arcaicos datan de la época incaica cuando el imperio
fundía diversos minerales existentes en la zona.
Desde
entonces fue visitada consecutivamente por Pedro de Valdivia, corsarios
holandeses, los posteriores colonos españoles y los exploradores
chilenos de principios del siglo XIX que siguieron extendiendo la veta
minera que siempre ha predominado en la zona.
Ahora los tiempos son otros. Sigue siendo una de las principales producciones
de la región los derivados mineros, sin embargo el turismo ha
florecido tanto como sus desiertos tras la lluvia, mostrando en sus
olvidadas playas, humedales ignotos, puertos industriales grandiosos
y fantasmagóricos, el magnífico clima imperante o un litoral
que provee mariscos y pescados para deleitar a cualquier paladar, atributos
suficientes para encantar a cualquier visitante.
Llegar a Huasco implica una sorpresa.
Casi todas las calles largas son paralelas al mar, mientras las calles
cortas dan directamente sobre el océano con que limita la ciudad.
Su trazado difiere a otras ciudades costeras.
Su iglesia principal es diferente, ya que la San Pedro asemeja a la
proa alba de un gran navío en medio de una plazoleta llena de
palmeras. La disposición de Huasco
es extremadamente novedosa ya que con la costanera recientemente construida
le otorga una categoría distintiva: es de los pocos pueblos que
no le da la espalda al mar y que, directamente, lo enfrenta, abriendo
toda una panorámica abrumadora sobre el Pacífico.
Es más, desde la costanera es posible recorrer prácticamente
todo el trazado urbano desde el muelle artesanal, en que se exhiben
antiguas grúas de carga y hay variopintos restaurantes que ofrecen
los frutos del mar, hasta el faro que marca el fin de la peatonal y
el comienzo de monumentales playas que siguen hacia el norte.
Si anda con tiempo, es altamente recomendable sentarse en una de las
bancas que están en la ciudad y ver el pausado transitar de alguno
de sus casi ocho mil habitantes curtidísimos por el sol, mientras
se come un paquete de papas fritas tan clásicas de los boliches
de la zona, flanqueado por antiguas edificaciones que se han mantenido
durante año.
Una de las importancias económicas primordiales de Huasco es
el gran puerto que se encuentra en la parte norte del poblado, específicamente,
en la bahía Guacolda. En este lugar se levantan inmensas moles
de concreto y fierro que exportan cerca de cuatro millones de toneladas
de hierro a través de la compañía Minera del Pacífico.
La ruta serpentea entre rocas de formaciones y colores extraños,
casi como en un paraje extraterrestre, mientras a un costado diversos
trenes transitan hacia y desde los muelles de carga.
Las casas, a medida de que se avanza, desparecen y la visión
de raudas camionetas institucionales acaparan la mirada. Los dos puertos
mecanizados, sumados a una planta de pellets, enormes buques cargueros,
numerosas grúas de carga y una termoeléctrica, hacen valer
la visita a la zona.
Industrializada y postmoderna, no deja de maravillar que ante el dominio
de las máquinas al costado de la ruta se encuentren hermosísimas
flores de vívidos colores que dan una rara mixtura entre la vida
natural y el progreso material.
Pero por aclamación popular y sentido común aplicado lo
más hermoso de Huasco son sus extensas playas. Imposibles de
obviarlas, la costanera peatonal se encarga de hacer visible la conjunción
perfecta de arena y mar.
No se trata de palabras de buena crianza o un panfleto turístico,
las playas de Huasco sorprenden por su belleza y desconocimiento a nivel
nacional. Junto al poblado está la playa Chica y la Grande, luego
vienen kilómetros de arena con Tres Playitas, Baratillo, Los
Toyos y la afamada Carrizal Bajo.
Sus particularidades son que poseen arenas finas, aguas templadas y
libres de contaminación, poco oleaje y escasa pendiente. En contra
de los bañistas está el viento que se levanta por las
tardes y que hace que las apacibles partículas de arena se transformen
en mil aguijones altamente molestos.
Tranquilidad a toda prueba durante el año y una gran cantidad
de gente que llega en verano, son las constantes.
Un aspecto altamente notable es la existencia de un humedal en la desembocadura
del Río Huasco. Un ecosistema
único, de casi mil hectáreas y que es el hábitat
de numerosas aves residentes y migratorias, perfectamente visibles para
un simple espectador. En él se han registrado más de cien
especies entre las que se destacan taguas, garzas, gaviotas, patos y
ocasionalmente flamencos y cisnes de cuello negro.
Huasco es el final de un hermosísimo
valle homónimo que nace desde Los Andes y que recorres y verdea
amplias extensiones desde este a oeste. Termina en este poblado histórico
y que recién hoy comienza a mirar un inmenso legado originado
desde los antiguos diaguitas y que podría llenar páginas
de historia de cualquier libro.
Una zona que recién se da a conocer y que con iniciativas tan
importantes como la construcción de la costanera (más
por el valor arquitectónico que por el estético) dan pasos
adelante en la preservación de la principal riqueza del lugar:
sus atractivos turísticos.
Galeria
Fotográfica Regional
Huasco:
Las doradas playas que se extienden desde el pueblo de Huasco esconden
historias antiquísimas. Y cómo no, si los asentamientos
más antiguos datan de la época incaica cuando el imperio
fundía diversos minerales existentes en la zona.
Desde entonces fue visitada periodicamente por Pedro de Valdivia, corsarios
holandeses, los posteriores colonos españoles y los exploradores
chilenos de principios del siglo XIX que siguieron extendiendo la veta
minera que siempre ha predominado en la zona.
Hoy siguen siendo una de las principales producciones de la región
los derivados mineros, sin embargo el turismo ha florecido tanto como
sus desiertos tras la lluvia, mostrando en sus olvidadas playas, humedales
, puertos industriales , el magnífico clima imperante además
del litoral que provee mariscos y pescados para deleitar a cualquier
paladar, atributos suficientes para encantar a cualquier visitante.
Llegar a Huasco ofrece una sorpresa.
Casi todas las calles largas son paralelas al mar, mientras las calles
cortas dan directamente sobre el océano con que limita la ciudad.
Su trazado difiere a otras ciudades costeras.
Su iglesia principal es diferente, ya que San Pedro asemeja a la proa
de un navío en medio de una plazoleta llena de palmeras. La disposición
de Huasco es extremadamente novedosa ya que con la costanera recientemente
construida le otorga una categoría distintiva: es de los pocos
pueblos que no le da la espalda al mar y que, directamente, lo enfrenta,
abriendo toda una panorámica abrumadora sobre el Pacífico.
Es más, desde la costanera es posible recorrer prácticamente
todo el trazado urbano desde el muelle artesanal, en que se exhiben
antiguas grúas de carga y hay restaurantes que ofrecen los frutos
del mar, hasta el faro que marca el fin de la ruta peatonal y el comienzo
de monumentales playas que siguen hacia el norte.
Si anda con tiempo, es altamente recomendable sentarse en una de las
bancas que están en la ciudad y ver el pausado transitar de alguno
de sus casi ocho mil habitantes curtidísimos por el sol, mientras
se come un paquete de papas fritas tan clásicas de los boliches
de la zona, flanqueado por antiguas edificaciones que se han mantenido
durante años.
Una de las importancias económicas primordiales de Huasco
es el gran puerto que se encuentra en la parte norte del poblado, específicamente,
en bahía Guacolda.
La ruta serpentea entre rocas de formaciones y colores extraños,
mientras a un costado diversos trenes transitan hacia y desde los muelles
de carga.
Las casas, a medida de que se avanza, desparecen y la visión
de raudas camionetas institucionales acaparan la mirada. Los dos puertos
mecanizados, sumados a una planta de pellets, enormes buques cargueros,
numerosas grúas de carga y una termoeléctrica, hacen valer
la visita a la zona.
Pero lo más hermoso de Huasco
son sus extensas playas. Imposibles de obviarlas, la costanera peatonal
se encarga de hacer visible la conjunción perfecta de arena y
mar.
Las playas
de Huasco sorprenden por su belleza
y desconocimiento a nivel nacional. Junto al poblado está la
playa Chica y la Grande, luego vienen kilómetros de arena con
Tres Playitas, Baratillo, Los Toyos y la afamada Carrizal Bajo.
El sector de playas ofrece al turista arenas
finas, aguas templadas y libres de contaminación, poco oleaje
y escasa pendiente.
Un aspecto interesante es el humedal en la desembocadura del río
Huasco. Un ecosistema único, de casi mil hectáreas y que
es el hábitat de numerosas aves residentes y migratorias, perfectamente
visibles para un simple espectador. En él se han registrado más
de cien especies entre las que se destacan taguas, garzas, gaviotas,
patos y ocasionalmente flamencos y cisnes de cuello negro.
Huasco es el final de un hermosísimo
valle homónimo que nace desde Los Andes y que recorres y verdea
amplias extensiones desde este a oeste. Termina en este poblado histórico
y que recién hoy comienza a mirar un inmenso legado originado
desde los antiguos diaguitas y que podría llenar páginas
de historia de cualquier libro.
Chañaral:
Se ubica a 165 km. al noroeste de Copiapó, en la zona costera.
Es una ciudad que sustenta su desarrollo en la mina El Salvador y demás
actividades derivadas del puerto y minería.
Es centro administrativo y de servicios, posee completa infraestructura
para los visitantes que llegan al lugar, además de hermosas playas.
Fue fundada en el siglo XIX a partir de las explotaciones del yacimiento
Las Ánimas. La villa la fundó Diego de Almeyda en 1883.
Iglesia Nuestra Señora del Carmen: Es la iglesia parroquial
y se ubica frente a la Plaza de Armas y a la Casa Molina. La Iglesia
data de 1864, fecha en la cual se inauguró. Su estructura es
de madera, cañas de Guayaquil y estuco de barro, arena y cal.
Fue declarada Monumento Nacional en 1985.
Iglesia Anglicana de Chañaral: Se ubica a un costado
del cerro Lourdes. Se conserva en buen estado y posee un especial atractivo
que la hace una visita obligada.
Faro del Milenio : El faro fue inaugurado el 1 de septiembre
de 2000 y se ubica en un roquerío en las inmediaciones de la
gruta Lourdes. Desde lo alto es posible captar una hermosa vista de
la ciudad de Chañaral y el paisaje natural que lo circunda.
Teatro de los Bomberos:Se ubica en calle Merino Jarpa sin número.
Su construcción se inició en 1887 y se inauguró
en 1888. La primera obra fue Dramática y Zarzuela
a cargo del director nacional Antonio Gaytan. En la década del
50 se le conoció como Teatro Windsor.
Actualmente está algo deteriorado y para visitarlo debe solicitarse
autorización en bomberos.
Museo de Historia Natural de Chañaral :Se ubica en calle
Buin y en él se guarda la mayor muestra de la cultura Huentelauquén.
Entre los objetos destacan litos geométricos de más de
10.800 años. Además cuenta con colecciones de minerales,
fósiles e insectos del desierto.
Vivero Municipal: Es un lugar adecuado para realizar picnic ya
que cuenta con sitios habilitados para hacer asados, baños, etc.
Posee un pequeño zoológico y una muestra de la flora de
la zona. Para consultas debe ponerse en contacto con la Municipalidad
de Chañaral.
Caleta de Chañaral: Se ubica en la entrada sur de la ciudad
y cuenta con un muelle para embarcaciones menores. Existen restaurantes,
venta de pescados y mariscos. En la caleta se ubica también una
biblioteca con salas de referencia y lectura.
Bahía de Chañaral: La Bahía de Chañaral
es un buen lugar para andar en Jeep y practicar otros deportes relacionados
con la aventura, dadas las cualidades de la playa.
Hace 50 años la playa se caracterizaba por su abundante flora
y fauna, la que en su mayoría ya no habita el lugar por la contaminación
producida por el hombre. Actualmente, está e proceso de repoblamiento
de especies.
Diego
de Almagro. Posee
8.085 habitantes. Esta ciudad nace como producto de la explotación
de la Mina Tres Gracias en el siglo XVII y fue conocido como Pueblo
Hundido. Se ubica a 70 km. al este de Chañaral.Actualmente
cumple funciones en relación a la prestación de servicios
en la provincia de Chañaral.
En su visita podrá conocer la Fundición de Cobre de Potrerillos
que fue utilizada entre 1913 y 1959 para la producción de cobre,
el Camino Real del Inca, camino construido por los Incas para mantener
la comunicación entre su extenso imperio, y el Pozo del Inca
que en el periodo precolombino, fue de vital importancia para los aborígenes
que transitaban por el Camino del Inca.
Desde este lugar se puede visitar también la Finca de Chañaral,
por donde pasaba el Camino del Inca, que hoy abastece de agua a Diego
de Almagro y al pueblo Inca de Oro
Sin
duda, El Salvador debe ser una de
las ciudades más particulares de Chile. Nació al alero
de una empresa estadounidense y es una de las pocas urbes que no creció
en forma espontánea, sino que respondió a una rigurosa
planificación para convertirse en una ciudad que cubriera todas
las necesidades de sus principales habitantes, los mineros.
Dentro de dichas particularidades, destaca el que el trazado guarde
fines estéticos y utilitarios, rompiendo la monotonía
de los tradicionales campamentos mineros.
De hecho, El Salvador se transformó en una comunidad interesante
e innovadora para los años 50, recordando que el campamento
fue construido luego que en 1954 se descubriera el yacimiento de cobre
que hoy se explota.
Así, la ciudad fue situada en una especie de anfiteatro natural,
lo que fue aprovechado para construir una especie de casco romano
como diseño de base, que permitió el trazado de las calles
y avenidas en forma de anillos concéntricos.
Es por eso que es una ciudad de características peatonales, en
donde los diferentes equipamientos como la plaza, campos deportivos,
centros comerciales, iglesia, cine, supermercado y otros, quedan prácticamente
a la misma distancia.
Llama la atención que como una forma de seguridad, los establecimientos
educacionales fueron ubicados alejados del centro, de manera de evitar
inconvenientes con el tráfico.
Una vez definido todo el diseño y ejecutada la construcción,
se realizó la inauguración de la ciudad, el 28 de noviembre,
de 1959. El corte de cinta se realizó con una tijera especialmente
fundida para la ocasión, con cobre de la misma mina.
Vallenar:
Está situada a 145 km. al sur de Copiapó, a 668 km. de
Santiago de Chile y se ubica en el valle de Huasco, zona donde predominan
las plantaciones agrícolas. Posee 42.725 habitantes y se ubica
a 380 m.s.n.m.
Fue fundada el 5 de enero de 1789 por Ambrosio OHiggins con el
nombre de Villa San Ambrosio de Ballenary, en recuerdo de su ciudad
natal en Irlanda.
Esta ciudad, centro de la minería de hierro, desarrolla la agricultura
beneficiada por el río Huasco y la reciente construcción
del Embalse Santa Juana, que permite la fertilización del las
tierras. Principalmente se cultivan hortalizas, árboles frutales
y viñedos.
Uno de los lugares de mayor interés turístico que posee
la ciudad, es el Museo del Huasco, en el cual se recopila una síntesis
en mineralogía, paleontología, botánica, zoología
e historia de Huasco. Hermosas son las playas que se ubican hacia la
costa y otros sectores de interior, donde contrasta la aridez típica
de la zona, con el verde del valle.
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